Venganza eterna
La noche me dijo que tú me querías,
me abracé a la almohada y soñé contigo,
arqueé mi vientre buscando tu figura,
me ensortijé a ti porque nada tenía.
Mi fantasía voló tanteando el silencio,
y tus besos llegaron como néctar a mi cuerpo.
Escudriñé cualquier resquicio de olvido,
indagando hasta en la más recóndita cavidad de tus entrañas,
nada hallé, porque nada había.
Encendí la luz y tú ya no estabas,
mi útero seco lloró áspero y adusto,
y entristecida, blasfemé, venganza eterna.

Hola,
ResponderEliminarformo parte del club de las escritoras y por su puesto de la campaña "por un club más unido. Te sigo ;-)
Saludoss
http://ponybuscasusitio.blogspot.com.es/
Gracias por seguirme, he podido entrar en tu blog y me gusta el contenido. También te sigo
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